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viernes, 18 de noviembre de 2011

EUROPA. ALEMAN(I)A


EUROPA. DEUTSCH  
Este es el texto que reza en la imagen que aparece en la portada de la edición impresa de EL PAÍS del 15-11-2001, con una leyenda mal traducida al castellano donde dice "Angela Merkel, ayer, ...[sic] bajo un cartel con las palabras Europa y Alemania."

La traducción correcta de este texto es EUROPA. ALEMANA   El que el texto completo haya sido, tal vez, EUROPA. ALEMANIA (por DEUTSCHLAND) es punto y aparte.

Supongo que los estimados lectores de este diario se dan perfectamente cuenta de este detalle.

Pato



martes, 15 de noviembre de 2011

Las líneas sinuosas y Óscar Niemeyer


"Mueran las líneas rectas", un artículo publicado por EL PAÍS en el que este diario se hace eco de dicha tendencia arquitectónica seguida por algunos profesionales del ramo españoles citados con nombre y apellido, con obras repartidas por toda la geografía española. Llama la atención, sin embargo, que no aparece el nombre del centenario brasileño Óscar Niemeyer, el veterano arquitecto de la "curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida". Fue premio Príncipe de Asturias de 1989 y creador de innumerables obras arquitectónicas no solo en Brasil. En España, el Centro Niemeyer en Avilés, inaugurado en la primavera de 2011, es el vivo retrato de la inconfundible obra de este arquitecto.

Por tanto, los "sinuosos proyectos" del citado artículo se merecen el debido complemento que dé realce a la obra de Óscar Niemeyer y sus líneas sinuosas.

Pato

'Perpetuum mobile' energético



El artículo "Ciudadano 7.000" publicado en EL PAÍS el 30-10-2011 parte de la idea de que el "riesgo de colapso no es la superpoblación, sino el modelo de desarrollo en vigor." Por tanto, estando íntimamente ligado el modelo de desarrollo al de la cuestión energética, el autor saca la conclusión de que "solo una correcta política energética puede sortear el desastre." Pues bien, teniendo en cuenta esta estrecha relación ¿cuál es la política energética correcta de cara al modelo de desearrollo?

El quid de la cuestión es a secas ¿cómo conseguir, por una parte, una balanza equilibrada entre el enorme superávit de energía (mayormente fósil) ya consumida por los llamados países del Primer Mundo desde el comienzo de la era de industrialización y el consiguiente déficit de los países emergentes / el Tercer Mundo, conceptos aún inexistentes en aquel entonces? Y, por otra, ¿el probable remanente energético, por así decirlo, de cara a un total global aún aprovechable que esté a la justa disposición de todos en función de la viabilidad del modelo de desarrollo global?

"La humanidad tiene en su mano los mejores medios y los más avanzados conocimientos para evitarlo", según el autor del artículo. La madre del cordero está en cómo repartirlos. Para ello la primera parte, el Primer Mundo, deberá ceder su alta tecnología en materia energética a los emergentes / Tercer Mundo a base de unas condiciones ecuánimes, reduciendo a la vez su propio consumo energético y de desarrollo. La otra parte, a tenor del déficit experimentado a lo largo de los años, deberá comprometerse a aprovechar este cese tecnológico con el objeto de reducir su consumo energético igualmente. Ambas partes deberán actuar respetando unos niveles proporcionales a su condición de superávit y déficit, respectivamente, para prevenir el posible colapso energético y de desarrollo antes de ser víctimas de la quimera de un perpetuum mobile propio de la ciencia ficción.

Pato